El Umckaloabo (nombre científico Pelargonium sidoides) es una planta medicinal originaria de Sudáfrica.
Los estudios científicos han demostrado que sirve para curar la amigdalitis, la bronquitis aguda y sobre todo el resfriado.
El Umckaloabo es uno de los remedios naturales más potentes que existen para curar el resfriado; su eficacia es sorprendente pues con solo tomarlo durante un día los síntomas de la enfermedad desaparecen por completo, con las ventajas de no estar dañando a nuestro organismo con productos artificiales con posibles efectos secundarios.
El potente remedio del Umckaloabo se obtiene de las raíces de la planta. El medicamento Umckaloabo se vende en forma de gotas, se deben tomar unas 20 cada ocho horas. El bote de Umckaloabo es muy pequeño, por lo que se gasta pronto, pero es posiblemente el mejor remedio natural contra el resfriado.
Para la bronquitis, las ventajas son considerables, puesto que el tratamiento habitual implica el consumo de antibióticos, algo que se sabe es perjudicial para el organismo. De ahí que el Umckaloabo sea una opción a considerar.
El producto es caro, cuesta unos 37 euros el bote de Umckaloabo que ya digo dura poco tiempo. La salud de calidad nunca fue barata.
Muy interesante resulta la lectura completa del debate sobre la Industria Farmacéutica, titulado: ¿Qué es lo que no sabemos sobre la Industria Farmacéutica? de la página Freakonomics.
De las opiniones expuestas por expertos, resaltamos esta:
Lo que mucha gente no sabe es que en los últimos tiempos las estrategias de marketing de las empresas farmacéuticas se han centrado en promocionar la enfermedad, más que en simplemente dar publicidad a sus medicamentos. Las estrategias de marketing de las grandes compañías de medicamentos son muy sofisticadas pero ocultan un plan para aumentar las fronteras de lo que consideramos enfermedad y crear un ambiente en el que más y más gente antes considerada como sana entra ahora en la categoría de “enferma”. Las estrategias constan de varios componentes - los más visibles son los anuncios en prensa y televisión que nos hacen pensar que nuestras habituales molestias e inconvenientes son los signos de los síntomas de enfermedades auténticas. Un estómago irritado es un síntoma del ”Síndrome del Intestino Irritable”, una moderada dificultad sexual se convierte en una “Disfunción Sexual Femenina”, los niños que tienen mucha actividad pasan a padecer el “Desorden del Déficit de Atención Adulta”.
Tras los anuncios de televisión hay una miríada de expertas estrategias de marketing que se esfuerzan en hacer crecer el mercado para los medicamentos, tanto expandiendo antiguas enfermedades como, a veces, promoviendo la creación de nuevas enfermedades.
Tras ello hay un interés en aumentar las fronteras de lo que se considera enfermedad, convirtiendo a más gente sana en pacientes, y esencialmente cambiando lo que significa el ser humano colocando la muerte y la enfermedad en el centro de la vida.
Creo que es una enorme verdad. Casi todos los niños son hiperactivos y siguen un régimen determinado. Ahora hay cientos de miles de celíacos y alérgicos a todo que requieren un tratamiento y alimentación especial. Cierto es que estas enfermedades aumentan con el tiempo pero también es verdad que antes uno sabía que ciertos alimentos no le sentaban del todo bien y se aguantaba, ahora ese tipo de personas se sienten dentro de una categoría: “enfermos”.
La Acomplia (también conocida como Rimonabant, Riobant, Slimona, Rimoslim, o Zimulti) es un medicamento antiobesidad que, combinado con ejercicio físico y una dieta, puede servir para bajar de peso en personas con índices de masa corporal superiores a 30 kg/m², o superiores a 27 kg/m² con algún riesgo añadido, como diabetes .
La Acomplia es un nuevo tipo de medicamento que bloquea determinados receptores en el cerebro, disminuyendo la sensación de hambre. El medicamento fue autorizado de forma genérica a nivel mundial durante el año 2006.
La Acomplia se ha demostrado también eficaz para dejar de fumar, aunque todavía se encuentra en fase de estudio esta funcionalidad, actualmente sólo sirve para el tratamiento de la obesidad.
Al poco de salir al mercado, comenzó a propagarse la idea de que el medicamento no era del todo seguro, especialmente en pacientes que también sufrieran de depresión, aumentando los casos de suicidio entre sus pacientes.
Esto acabó provocando la prohibición del medicamento por parte de la Food and Drug Administration (FDA), de forma unánime, causando un grave perjuicio a las esperanzas de ventas depositadas por Sanofi-Aventis, que no obstante, sigue trabajando en el medicamento.
En cualquier caso, la Acomplia se sigue comercializando en Europa, habiendo comenzado a venderse desde Julio de 2006 en Gran Bretaña.
Esta artículo usa información de la página sobre Rimonabant de la Wikipedia.
Los medicamentos en fase de estudio, antes de ser aprobados, tienen que ir superando una serie de fases que determinarán si el medicamento es lo suficientemente seguro y eficaz como para ser empleado en la lucha contra la enfermedad. Las fases por las que pasa un medicamento son las siguientes:
- Fase I: En la Fase I de un Test Clínico lo que se mide es la seguridad, los niveles de las dosis a administrar, las respuestas de la enfermedad ante el nuevo medicamento o tratamiento médico.Para las fases I de test clínicos se usa un número muy pequeño de pacientes, a veces menos de una docena.
- Fase II: Si la Fase I tiene éxito, se pasa a la Fase II del Test Clínico, en la que se comprueba si el medicamento tiene algún efecto anticancerígeno (Por ejempo: si hace que el tumor disminuya o mejoran los resultados de las pruebas de sangre) y si funciona ante uno o más tipos diferentes de cáncer.
- Fase III: En la Fase III, los resultados de pacientes a los que se ha administrado el medicamento o el nuevo tratamiento son comparados con pacientes que están recibiendo el tratamiento estandar. En esta comparación se puede, por ejemplo, ver qué grupo de pacientes tiene mayores probabilidades de sobrevivir o menores efectos secundarios provenientes del consumo del medicamento. A esta Fase III sólo llegan aquellos medicamentos que han demostrado que pueden funcionar en las fases anteriores. Para la Fase III se puden reclutar cientos de pacientes y puede emplearse en diferentes clínicas y hospitales a lo largo y ancho de todo el mundo.
- Fase IV: Esta fase evalúa los efectos secundarios de un nuevo medicamento o tratamiento médico que ha sobrepasado la Fase III y ya ha sido aprobado y comercializado. Esta fase puede emplear a cientos de de personas.
Por ejemplo, la empresa española Pharmamar tiene los siguientes productos:
- Yondelis: Se encuentra en Fase III.
- Aplidin: Se encuentra en Fase II (avanzada).
- Kahalalide F: Se encuentra en Fase II (inicial).
- Zalipsis: Se encuentra en Fase I
- PM02734: Se encuentra en Fase I
Referencias: Clinical Trials.

