El marcapasos es un invento médico que hoy en dÃa asumimos como normal pero que ha tenido una enorme trascendencia para mejorar las vidas de pacientes con dolencias cardÃacas.
Los primeros avances significativos surgieron en los años 30 del siglo pasado. Albert Hyman fue uno de los primeros cardiólogos en crear un marcapasos. Sin embargo recibió severas crÃticas por parte de la sociedad y sus propios colegas médicos que decÃan que su invento interferÃa con la lógica de la Naturaleza y que era como revivir a los muertos. De ahà que hasta después de la II Guerra Mundial no se produjera ningún avance significativo en su desarrollo.
Pero a partir de 1945 los avances fueron constantes y cada vez se producÃan mejores marcapasos.
Medtronic, la principal compañÃa del mundo en equipamiento médico de la actualidad, consiguió llegar a su actual prosperidad gracias a la invención del primer marcapasos portátil en 1949. Porque antes de su invención no eran más que una modesta compañÃa de reparaciones de maquinaria médica.

El invento del transistor en 1956 darÃa un espaldarazo definitivo en el desarrollo del marcapasos. De gigantescos prototipos externos se pasó a aparatos de tamaño soportable que podÃan implantarse en los pacientes.
Una prueba viviente de la evolución de los marcapasos serÃa el caso de Arne Larsson. Arne recibió el primer marcapasos interno en 1958 en un hospital sueco. Desde entonces hasta su muerte este se fue cambiando por modelos más avanzados hasta un total de 22 marcapasos diferentes, hasta su muerte en el año 2001. De haber guardado todos los modelos obsoletos bien podrÃa haber creado un museo del marcapasos.
El principal problema de los marcapasos era la fuente de energÃa. Los primeros ingenios eran peligrosÃsimos y un pequeño corte de la corriente podrÃa desembocar en la muerte del paciente. Se probaron todo tipo de fuentes de energÃa. Muchas de ellas nos resultan hoy en dÃa bárbaras como las baterÃas de mercurio. Pero eso no es nada si lo comparamos con algunos modelos que contenÃan un generador termoeléctrico de radioisótopos (RTG). De estos aparatos dice la Wikipedia:
Los RTG se pueden considerar un tipo de baterÃa y se han usado en satélites, sondas espaciales no tripuladas e instalaciones remotas que no disponen de otro tipo de fuente eléctrica o de calor. Los RTG son los dispositivos más adecuados en situaciones donde no hay presencia humana y se necesitan potencias de varios centenares de vatios durante largos perÃodos de tiempo, situaciones en las que los generadores convencionales como las pilas de combustible o las baterÃas no son viables económicamente y donde no pueden usarse células fotovoltaicas.
Y es que estos aparatitos tienen plutonio 238.
La tirita se inventó en 1920. Fue un empleado de Johnson & Johnson, Earle Dickson, el que la ideo para su esposa.

Su idea original era que ella pudiera vendarse las heridas sin necesidad de ayuda. Y es que su esposa era bastante manazas en la cocina, donde se cortaba a menudo. La solución de fijar una gasa con celo no servÃa porque por el movimiento de los dedos se acababa despegando. Entonces tuvo Dickson la idea de que la gasa quedase en medio de la tira adhesiva, con un poco de antibiótico en la gasa para culminar una idea tan simple como productiva.
Dickson era un empleado externo en la compañÃa y sugirió el desarrollo a Johnson & Johnson que comenzó a comercializar la idea. Dickson acabarÃa desarrollando una existosa carrera en la compañÃa, de la que llegó a ser vicepresidente.
El primer año de su comercialización en 1920 solo se ganaron 3.000$ en ventas de tiritas. Sin embargo con el tiempo fue encontrando su sitio hasta alcanzar su apogeo en la Segunda Guerra Mundial donde se vendieron millones de tiritas.
Las tiritas forman parte de nuestra vida cotidiana, tanto que nos cuesta pensar que hubiera un tiempo en que no existieron. Los astronautas americanos han llevado tiritas al espacio. En 2001 se habÃan comercializado más de cien mil millones de tiritas, sin contar las marcas blancas o piratas.
Historia de la tirita
Earle Dickson en la Wikipedia.
Historia de la tirita en la Wikipedia.