Benadryl es un medicamento contra las alergias, muy popular en este fatídico mes de mayo. Benadryl se comercializa por Pfizer aunque es Johnson & Johnson quien la fabrica.
Es una muestra de lo poco específicos que son los medicamentos. Sirve para combatir la alergia (en el exterior de la caja dice que funciona contra las alergias a animales, al polvo, al polen y las reacciones alérgicas de la piel). Pero el mismo compuesto químico se emplea para realizar medicamentos que ayuden a dormir, en este caso con la marca Nytol.

El compuesto químico de Benadryl es la Diphenhydramina de la que dice la Wikipedia:

Es un medicamento antihistamínico de primera generación. Y a pesar de ser uno de los antihistamínicos más antiguos en el mercado, es con mucho el más efectivo de todos los antihistamínicos disponibles ya sea por prescripción médica o simplemente comprado directamente en la farmacia, superando con mucho la efectividad de los medicamentos más recientes, que sin embargo se suelen recetar con más frecuencia.

Benadryl por lo tanto usado cuando una reacción alérgica requiere una respuesta rápida, efectiva contra los peligrosos efectos de una liberación masiva de histamina. Sin embargo no es siempre el medicamento que se elige para tratar las reacciones alérgicas.

Estos medicamentos son peligrosos. Como también se usa como somnífero, está claro que tiene la somnolencia como peligroso efecto secundario. Además, hay quienes la usan de forma “recreativa”. La sobredosis de Benadryl o combinada con alcohol puede llevar a alucinaciones propias de drogas de primer orden. Los consumidores pueden sentirse trasladados a una especie de “sueño despierto”.

No se debe abusar del Benadryl por cuanto la lista de efectos secundarios es bastante larga. Pero es una opción eficaz para la lucha contra la alergia.